miércoles, 28 de diciembre de 2011

PRELUDIO




No dejaré que en mis labios muera,

como secreto pecado,

la calidez de tu nombre.


Será testigo Buenos Aires

de este osado amor

que gritaré por sus calles,

libre,

y el eco del cemento espantará

a los cobardes con

voces insensatas.


Corazones de mármol ríen

mientras la hipocresía

sentencia nuestros rostros en los muros.


Pero nada importa.

En mi corazón hasta hoy desierto

habitas.


Aquí , en lo blanco del alma

prendida como un “no me olvides”

estás…

4 comentarios:

  1. Hermoso Eli.......creces y creces...y creces

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  2. Gracias, de verdad por leerme y estar siempre acompañándome! Un abrazo...en la distancia

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  3. Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

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